Un anticuerpo llamado inmunoglobulina A (IgA) es fundamental para la capacidad del sistema inmunitario de defender los intestinos de las infecciones por norovirus, según una nueva investigación en ratones, realizada por expertos de la Facultad de Medicina de Yale (Estados Unidos).
Tal y como se recoge en ‘Science Translational Medicine’ los experimentos también demostraron que la administración de IgA mediante nanopartículas de ARNm previno las infecciones en roedores expuestos al virus, lo que sugiere que las terapias basadas en IgA podrían controlar este patógeno intestinal tan extendido y mortal.
Si bien el norovirus es tristemente célebre por causar brotes en cruceros, también mata a 200.000 personas cada año, muchas de ellas niños pequeños en países de ingresos bajos y medios. Sin embargo, aún no existe une vacuna ni une terapia antiviral aprobada para el norovirus humano, en parte porque la inmunidad contra el patógeno sigue siendo un enigma.
Para resolver este misterio, los autores analizaron la respuesta de anticuerpos en ratones infectados con norovirus murino. La infección provocó una respuesta humoral tardía pero potente en los intestinos, donde las células plasmáticas secretaron grandes cantidades de IgA después de que los roedores hubieran estado infectados durante varias semanas. Los ratones que carecían de células T CD8+ aún podían controlar las infecciones, pero la eliminación de la IgA afectó la capacidad de los roedores para suprimir la replicación del virus en el tracto intestinal.
Los investigadores también demostraron que la vacunación intramuscular con ARNm que codifican una proteína de la cápside viral no protegía contra las infecciones. Sin embargo, las nanopartículas de ARNm que codifican IgA antinorovirus sí protegieron a los roedores cuando se administraron de forma profiláctica. De esta forma, sugieren que un enfoque similar podría resultar útil como estrategia de prevención para grupos de riesgo, como las personas inmunocomprometidas y las que viven en residencias colectivas. DOI: